La información surge de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, que muestra que el trabajo no registrado fue el principal motor del alza en la ocupación, duplicando el número de nuevos puestos netos.
La última Encuesta Permanente de Hogares del Indec (EPH), correspondiente al último trimestre de 2024, detectó que el aumento de la informalidad laboral a 8 millones de personas, como motor del crecimiento del empleo total a 21,2 millones de trabajadores.
Como informó Infobae una semana atrás, “el desagregado del empleo que surge de cotejar los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec -proyectado al total país- con el relevamiento de la Secretaría de Empleo del Ministerio de Trabajo, basado en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), muestra que mientras el empleo total registrado disminuyó en 2024 en 234.100 personas en el segmento informal (sin descuento jubilatorio) aumentó en 387.300”, arrojando un resultado neto expansivo en 153.200 puestos.
Ese movimiento, a su vez, se manifestó en reducción en casi 178.000 en el tramo de los trabajadores asalariados (161.000 en los formalizados y 17.000 en los que no aportan al sistema jubilatorio) y crecimiento de 331.000 en los independientes -autónomos y monotributistas, principalmente), con baja de 73.400 entre los registrados y aumento en más de 404.000 entre los informales.
Según los últimos datos de la EPH en 31 grandes aglomerados urbanos del país, menos de dos tercios de los trabajadores estaban registrados (62,1%) y 37,9% se desempeñaba sin descuentos ni aportes para el sistema jubilatorio.
Los ocupados en relación de dependencia representaban 72,2% del total -cayó 1,5 puntos porcentuales en 2024- y los independientes el 27,8% restante.
Entre los asalariados 63,9% lo hace en la formalidad y 36,1% en la ilegalidad.
La proporción de informalidad laboral asalariada se eleva a 90% (9 de cada 10 trabajadores) en la franja del 10% del total de trabajadores con menores ingresos.
La proporción de informalidad laboral asalariada se eleva a 90% (9 de cada 10 trabajadores) en la franja del 10% del total de trabajadores con menores ingresos; 78% en el decil siguiente; 56% en el tercero y 42% en el cuarto -todos muy por arriba del promedio general-. Desciende a 32% del total en quinto decil y 19% en el sexto, mientras que en las escalas siguiente con mayor remuneración se ubica entre 11% 7 por ciento.
El 20 de diciembre de 2023, emitió el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70, conocido como “Bases para la Reconstrucción de la Economía Argentina”, el cual introdujo cambios significativos en la legislación laboral, entre ellos:
• Extensión del período de prueba: Se amplió de tres a ocho meses, permitiendo a las empresas evaluar a los empleados durante más tiempo antes de ofrecer contratos permanentes.
• Modificación de indemnizaciones por despido: Se sustituyó la indemnización por antigüedad por un “sistema de cese laboral” alternativo, establecido en las convenciones colectivas de trabajo.
• Limitaciones al derecho de huelga: Se consideraron “servicios esenciales” o de “importancia trascendental” a sectores como salud, educación y transporte, restringiendo el derecho al paro de actividades.
• Regularización del empleo no registrado: Se estableció un programa de “blanqueo laboral” que permite a las empresas formalizar a sus empleados no registrados con perdón parcial de deudas, dependiendo del tamaño del empleador. Según explicó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, la normativa eliminó la presunción de relación de dependencia en la contratación de servicios.
• Flexibilización de licencias: Se han simplificado los casos por maternidad (hasta 10 días anteriores al parto y luego el resto de los 90 días) y otros permisos laborales.